El Grupo Alimentario de Innovación y Sostenibilidad ha organizado la jornada “Desafíos reales de la sostenibilidad alimentaria. ¿Cómo será la agroalimentación en 10 años?”, un encuentro clave donde expertos y líderes del sector han reflexionado sobre el presente del sector anticipándose al futuro del sistema agroalimentario
La jornada dejó una conclusión clara: solo aquellas empresas que integren innovación, digitalización y sostenibilidad como pilares estratégicos reales podrán mantener su competitividad. La colaboración entre todos los eslabones de la cadena y una visión empresarial a largo plazo serán claves para transformar los grandes desafíos actuales en oportunidades de crecimiento y resiliencia
Madrid, 2 de marzo de 2026.- El sector agroalimentario atraviesa una etapa decisiva marcada por la presión del cambio climático, el incremento de los costes de producción, la incertidumbre geopolítica, la transformación tecnológica y una creciente exigencia normativa y social en materia de sostenibilidad. En este contexto, el Grupo Alimentario de Innovación y Sostenibilidad (GIS) ha celebrado la jornada “Desafíos reales de la sostenibilidad alimentaria. ¿Cómo será la agroalimentación en 10 años?”, un foro de reflexión estratégica que ha reunido a expertos de referencia para analizar el presente y anticipar el futuro del sistema agroalimentario.
El encuentro ha congregado a representantes del ámbito académico, tecnológico, empresarial e institucional con el objetivo de identificar soluciones viables, fomentar la colaboración entre los distintos eslabones de la cadena y contribuir a definir una hoja de ruta que garantice la competitividad y la sostenibilidad del sector en la próxima década.
La jornada comenzó con la intervención de Ricardo Migueláñez, coordinador del GIS, quien hizo un balance detallado de la actividad desarrollada por el GIS durante 2025 y avanzó las principales líneas de actuación previstas para 2026. Durante su intervención explicó que, a lo largo del décimo aniversario, el grupo ha centrado sus esfuerzos en poner en valor el trabajo realizado durante sus diez años de trayectoria, reforzando sus herramientas de comunicación y organizando encuentros que han conectado a los distintos eslabones de la cadena alimentaria.
De cara a 2026, el coordinador del GIS anunció una estrategia orientada a fortalecer las relaciones institucionales, intensificar la organización de foros temáticos y poner en marcha un Think Tank o laboratorio de ideas que aporte análisis rigurosos y soluciones basadas en la tecnología, la digitalización y la inteligencia artificial. Este nuevo espacio de reflexión aspira a ofrecer respuestas ante los desafíos y controversias que rodean al sistema alimentario, contribuir a mejorar la percepción social del sector y enriquecer el debate público mediante tribunas, documentos de trabajo, encuentros y nuevos formatos audiovisuales. Además, avanzó que el calendario de 2026 incluirá nuevas jornadas centradas en los desafíos reales de la sostenibilidad alimentaria, los retos de la inteligencia artificial y el papel del consumidor como motor de cambio.
A continuación, tuvo lugar el “Mano a mano: Desafíos reales de la sostenibilidad agroalimentaria”, protagonizado por Rosa Gallardo, directora de la Cátedra Internacional de Inteligencia Artificial y Agricultura de la Universidad de Córdoba, y José Luis Molina, CEO de Hispatec. Ambos analizaron el papel de la inteligencia artificial, el uso avanzado de datos y la digitalización como palancas clave para mejorar la eficiencia productiva, optimizar recursos y reforzar la toma de decisiones en las empresas agroalimentarias.
Durante el diálogo, Gallardo señaló como la sostenibilidad alimentaria enfrenta desafíos de diversa naturaleza y que estos deben comprenderse dentro de tres dimensiones fundamentales: la ambiental, la social y la productiva. Señaló que no se trata únicamente de producir más alimentos, sino de hacerlo de manera responsable, equilibrada y con visión de futuro.
En ese sentido, destacó que uno de los principales retos es el ambiental. La dimensión climática del problema agrario -expresada en fenómenos como el cambio climático, la degradación de suelos y la escasez de agua- es una realidad que ya impacta directamente en la producción. Advirtió que, si esta problemática no se aborda con decisión, podría ponerse en riesgo la capacidad de las sociedades para garantizar su alimentación, tanto en términos de cantidad suficiente como de calidad adecuada de los alimentos.
Igualmente, Gallardo subrayó la dimensión social del desafío. Remarcó que la sostenibilidad también implica asegurar condiciones dignas para quienes producen los alimentos. La calidad de vida de los agricultores, el reconocimiento de su trabajo y la viabilidad económica de sus actividades son elementos centrales. En particular, enfatizó que el sector agropecuario debe constituir una alternativa real y atractiva para los jóvenes, brindándoles oportunidades de desarrollo, arraigo e integración plena dentro de la sociedad.
Asimismo, Molina señaló que “El futuro de la alimentación estará definido por una integración mucho más estrecha entre el campo y el consumidor, con una oferta cada vez más segmentada y adaptada a las necesidades reales del mercado. La digitalización, el uso inteligente de los datos y la incorporación de tecnología serán factores decisivos para construir un sistema más eficiente, transparente y sostenible”.
Además, el experto añadió que “el gran desafío es avanzar en la triple sostenibilidad -económica, social y medioambiental-, alineando mejor la oferta y la demanda. Solo a través de una mayor eficiencia en el uso de los recursos será posible fortalecer la competitividad del sector y, al mismo tiempo, garantizar un impacto positivo y duradero”.
A continuación, se celebró la mesa redonda “¿Cómo será la agroalimentación en 10 años?”, en la que participaron Héctor Barbarin, director general del CNTA; Víctor Yuste, director general del Foro Interalimentario; y José Antonio Morante, director del Segmento Agrario de Sabadell. Desde sus respectivas perspectivas tecnológica, científica, sectorial y financiera, los ponentes coincidieron en que la próxima década estará marcada por la automatización, la digitalización integral, la innovación en procesos y productos y la necesidad de reforzar la colaboración entre todos los eslabones de la cadena alimentaria.
Durante el debate se puso de relieve que la competitividad futura dependerá de la capacidad del sector para integrar sostenibilidad, innovación y rentabilidad en su estrategia empresarial, facilitar el acceso a la tecnología también a pequeñas y medianas explotaciones y adaptar los modelos de financiación a los procesos de transformación digital y transición climática. Asimismo, se subrayó la importancia de responder a un consumidor cada vez más exigente y de operar en un entorno regulatorio complejo sin perder eficiencia ni capacidad de inversión.
La jornada dejó una conclusión clara: la agroalimentación tiene por delante una década decisiva. Solo aquellas empresas que integren innovación, digitalización y sostenibilidad como pilares estratégicos reales podrán mantener su competitividad. La colaboración entre todos los eslabones de la cadena y una visión empresarial a largo plazo serán claves para transformar los grandes desafíos actuales en oportunidades de crecimiento y resiliencia.
Con esta iniciativa, el Grupo Alimentario de Innovación y Sostenibilidad refuerza su papel como plataforma de referencia en el análisis estratégico del sector agroalimentario, impulsando el diálogo, la innovación y una comunicación positiva como herramientas esenciales para construir un sistema alimentario más competitivo, resiliente y sostenible en los próximos diez años.
Fonte: GIS
